La imagen de una mujer

La imagen de una mujer: "—No soy generoso, Andrey —en su boca se dibujó una sonrisa indefinible—. En realidad —añadió con voz un poco alterada—, no lo hago todo por generosidad. Cuando murió tu marido me sentí un poco responsable de vosotros dos. Era mi hermano y, pese a su mala cabeza, siempre lo quise mucho. Yo no puedo dejaros en la indigencia. Eres mi cuñada y tu hijo se llama Jack Kerr... Aquí, en el valle de Kerr, estaréis a cubierto de toda necesidad. Sólo te pido que te hagas cargo de Natalia y la quieras como si fuera tu hija. Andrey Bartok torció el gesto, si...
